ANATOMIA
Bajo una visión sistemática, el cuerpo humano como los cuerpos de los animales, está organizado en diferentes niveles según una jerarquía. Así, está compuesto de aparatos. Éstos los integran sistemas, que a su vez están compuestos por órganos, que están compuestos por tejidos, que están formados por células, que están formados por moléculas, etc. Otras visiones (funcional, morfo genética, clínica, etc.), bajo otros criterios, entienden el cuerpo humano de forma un poco diferente.
Algunas ramas o disciplinas como la osteología, la miología, la artrología, la angiología o la neuroanatomía cercan los límites de estudio del cuerpo humano de una manera más particular. Así, la miología realiza el estudio específico de los músculos, sus características y funciones; y la neuroanatomía realiza el estudio del sistema nervioso en forma extensiva.
DOMINIOS DE CONOCIMIENTO
A. COMUNICACIÓN ORAL
En
este dominio se evidencia el papel activo y participativo que el
estudiante demuestra en la comunicación de ideas, en el respeto que se
merece el emisor y sus intervenciones, así como en la objetividad para
la interpretación del texto, entre otros; es decir, se evidencia el
desarrollo de las dos macrodestrezas lingüísticas: escuchar y hablar.
Además,
es necesario tomar en cuenta qué textos orales comprenden los
estudiantes, cómo construyen los significados y de qué manera organizan y
expresan sus ideas en determinadas situaciones comunicativas.
B. COMPRENSIÓN DE TEXTOS ESCRITOS
En
este dominio se describen los niveles de comprensión literal,
inferencial y crítico-valorativa, que los estudiantes deben alcanzar
para construir aprendizajes significativos, ampliar su conocimiento y
desarrollar su pensamiento crítico, creativo y reflexivo.
C. PRODUCCIÓN DE TEXTOS ESCRITOS
Este
dominio permite evidenciar la capacidad de los estudiantes para
comunicarse por medio de la palabra escrita, con ideas coherentes,
tomando en cuenta las propiedades de los textos2, su intencionalidad, su
valor expresivo y los elementos de la lengua que den cohesión a las
ideas y cumplan con el propósito comunicativo.
La importancia de la literatura se basa en que nos ayuda a
comunicarnos, a expresar nuestros sentimientos y nuestros pensamientos.
Como consecuencia debemos saber que la literatura y la lengua castellana
nos ayudan en nuestra vida, en nuestro aprendizaje y a comunicarnos con
las demás personas.
En el siglo XVII, lo que hoy denominamos «literatura» se designaba como poesía o elocuencia. Durante el Siglo de Oro español, por poesía se entendía cualquier invención literaria, perteneciente a cualquier género y no necesariamente en verso. A comienzos del siglo XVIII
se comenzó a emplear la palabra «literatura» para referirse a un
conjunto de actividades que utilizaban la escritura como medio de
expresión. A mediados de la misma centuria Lessing, publica Briefe die neueste Literatur betreffend,
donde se utiliza «literatura» para referirse a un conjunto de obras
literarias. A finales del siglo XVIII, el significado del término
literatura se especializa, restringiéndose a las obras literarias de
reconocida calidad estética. Este concepto se puede encontrar en la obra
de Marmontel, Eléments de littérature (1787), y en la obra de Mme. De Staël, De la littérature considéré dans se rapports avec les institutions sociales. En Inglaterra,
en el siglo XVIII, la palabra «literatura» no se refería solamente a
los escritos de carácter creativo e imaginativo, sino que abarcaba el
conjunto de escritos producidos por las clases instruidas: cabían en
ella desde la filosofía a los ensayos, pasando por las cartas y la
poesía. Se trataba de una sociedad en la que la novela tenía mala reputación, y se cuestionaba si debía pertenecer a la literatura. Por eso Eagleton sugiere que los criterios para definir el corpus
literario en la Inglaterra del siglo XVIII eran ideológicos,
circunscritos a los valores y a los gustos de una clase instruida. No se
admitían las baladas callejeras ni los romances, ni las obras dramáticas.1
En las últimas décadas del siglo XVIII apareció una nueva demarcación
del discurso de la sociedad inglesa. Eagleton nos cuenta que surge la
palabra «poesía» como un producto de la creatividad humana en oposición a
la ideología utilitaria del inicio de la era industrial. Tal definición
la encontramos en la obra Defensa of poetry (1821) de Shelley. En la Inglaterra del Romanticismo,
el término «literato» era sinónimo de «visionario» o «creativo». Pero
no dejaba de tener tintes ideológicos, como en el caso de Blake y Shelley,
para quienes se transformó en ideario político, cuya misión era
transformar la sociedad mediante los valores que encarnaban en el arte.
En cuanto a los escritos en prosa, no tenían la fuerza o el arraigo de
la poesía; la sociedad los consideraba como una producción vulgar
carente de inspiración.
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